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¿Cómo Cuidar A Un Bebé Con Calor Extremo?

Cuando un bebé nace hay que controlar en todo momento su temperatura. Llegará a un momento en que esta regulación la hará el cuerpo de forma natural y no tendremos que preocuparnos de nada. Sin embargo, durante los primeros días-semanas, sobre todo en épocas muy calurosas, habrá que extremar las precauciones.

Los recién nacidos pueden pasar de estar helados (lo que provocará que los abriguemos rápidamente), a pasar calor.

Una manera de saber si están pasando mucho calor es tocarles la nuca; si están sudados, es un indicativo incuestionable. Las altas temperaturas también provocarán que el bebé llore, o bien que se ponga apático, que parezca agotado o esté más perezoso de lo normal.

Ante cualquiera de estos síntomas nos lo llevaremos a una habitación de la casa que sea fresca; allí le quitaremos la ropa y le hidrataremos. También podemos abanicarle suavemente para intentar refrescarle.

Siguiendo estos sencillos tips estará como siempre, pero si no fuera así habrá que llevarlo de inmediato al ambulatorio o centro de salud más cercano.

Consejos para controlar el calor con bebés

Sin más preámbulos, te damos estos consejos en modo lista que te ayudarán cuando las temperaturas sean muy altas:

Ropa: Los expertos recomiendan vestir al bebé siempre con fibras naturales (como algodón o lana), ya que estos materiales están preparados para compensar las variaciones de temperatura.

Hidratación: Tenemos que asegurarnos de que el bebé está debidamente hidratado, bien con biberones, o bien con leche materna. Como también nos ocurre a nosotros, es normal que en los días de más calor pidan más alimento.

Mucho cuidado con el sol: ¡Bajo ningún concepto se debe dejar a un bebé bajo la luz del sol! Es bueno que reciban luz indirecta, pero siempre con precaución. A la hora de sacarnos a la calle evitaremos las horas de mayor afluencia solar y los protegeremos con ropa como un gorro, con sombrillas, ropita, o algún protector solar indicado para bebés.

Temperatura correcta en el interior del hogar: Asegúrate de que en el interior de la casa exista una temperatura correcta. Abre las ventanas en los momentos en los que no haga tanto calor, usa ventiladores y otros sistemas de refrigeración (eso sí, siempre de forma suave y sin que actúen directamente sobre el bebé).

Con estos sencillos consejos podrás evitar cualquier el temido golpe de calor en los bebés.

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